lunes, 22 de junio de 2015

Daniela Ines Varas

Licenciatura en Educación Inicial y Primeras Infancias
TALLER DE NARRATIVA Y COGNICIÓN

Alumna: Varas, Daniela Inés.
Docentes: Angelina Baldengo-Viviana Edsberg

¿Cómo  me sentí en mi proceso de escritura?

Partiendo de mi sinceridad y de reconocer mis límites, fue algo que en verdad dejé en claro cuando dije y cito: “soy un genio leyendo, un as hablando y para escribir  un oso invernando (…)”, lo cierto es que para escribir si tengo mis límites, me cuesta enormemente poner un millón de ideas  en papel, es como si quisiera  plasmar un torbellino de ideas.
También es cierto que soy una persona extremadamente  paciente, aunque no siempre doy esa impresión, y muy constante “siempre que tropiezo vuelvo a levantarme una y otra vez”, sobre todo  cuando algo se torna un desafío….y sí Angelina así me lo hizo padecer, … perdón  así me estimuló desde la primera corrección “ no te enojes, veo tu cara, no está mal(…)pero(…)”, para la segunda corrección “no está mal pero(…)”,  y si así fueron  mis siete correcciones, si ,si solo me llevó SIETE.
Yo quisiera saber quién se banca tantas devoluciones  y encima le agradece a la profesora el compromiso y la dedicación a este aprendizaje (…), así  surgieron también tantas cosas, pensamientos, recuerdos, miradas, en primer lugar me dije a mi misma: pobre profesora me da una lástima soy un verdadero dolor de cabeza, que cuadrada, mira que errores "boludos", que falta de lectura ....
En otro momento pensé, y sí, para escribir se necesita otra “mirada”, a mí también me hubiese gustado ver su cara cuando me corregía se habrá arrancado los pelos… menos mal que los tiene cortos.
Y en este proceso de escritura tan valioso y que tanto me costó, me trajo recuerdos…comencé con mamá cuando tenía nueve años y comencé a hacer mis primeras tortas, nunca me salían altas, o no se me doraban y tenía a mamá que me decía “batí más…no está mal pero (...) así  te va a salir mejor”, y de hecho hoy se nota que aprendí  a hacer unas tortas caseras que parecen bizcochuelos.
Otro recuerdo, sobre la madre María,  religiosa de la Congregación de la Divina Pastora (…) cuando aprendí  a coser, su frase mortal: “la niña tejiendo y destejiendo, la niña va aprendiendo”, cuantas veces me hizo descoser, y siempre me decía (…) paciencia ya te va a salir (…) ya vas a aprender cuando menos lo pienses”, la paciencia es una virtud que se cultiva a diario.
Así se sumó a mi recuerdo otra profesora de lengua de séptimo grado, quién nos hacía escribir un renglón de cada error de ortografía, y nos decía “escribiéndolos  varias veces los van a aprender “.
Y tantos ejemplos… para Laurita que siempre nos dice “chicas escriban la agenda diaria, es un ejercicio, es un documento, un registro (…)  no voy a olvidar tampoco de Miriam “chicas, los acentos también son un error de ortografía (…)” y si tantas personas pasaron por mi vida dejando huellas, queriendo sacar lo mejor de mí y a todas ellas les digo lo mismo que le dije a la  profesora: GRACIAS!!!! GRACIAS!!!! , porque  con su compromiso  sacan, no sólo lo mejor de mí, sino que además ven más allá de lo que yo misma puedo ver sobre mí.

“NUESTRA RECOMPENSA SE ENCUENTRA EN EL ESFUERZO Y NO EN EL RESULTADO.

UN ESFUERZO TOTAL ES UNA VICTORIA COMPLETA”.GANDHI

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