Puffff!!!!!!,
que escribir!!!, es lo primero que paso por mi cabeza luego de tanto tiempo de
no dedicarme a la escritura y con la mano dura… pero poco a poco, la mano se va
ablandando y las palabras e ideas van apareciendo y entonces comienzo a
entusiasmarme y de repente me encuentro con que no puedo dejar de escribir,
aunque todavía siento ese miedo a equivocarme, a “hacer el ridículo”, pero no
importa, continuo escribiendo…
Sintéticamente
y metafóricamente puedo decir que algo así fue el proceso que he ido viviendo
en todo este tiempo que hemos compartido. He pasado por varios estados de
ánimo, en ocasiones me sentía cansada, desganada, por momentos me ganaba la
ansiedad y me sentaba en la compu y me decía a mi misma: “Ana, ponete las
pilas, vos podes!!!”. Debo confesar que me sirvió mucho leer lo que mis
compañeras iban escribiendo y subiendo al face, eso era como un “empujoncito”
que me alentaba y hacía que surgieran más ideas.
Ahora,
en este preciso instante, disfruto de una taza de café mientras escribo y
siento a la escritura como algo “natural” que hay que dejar salir, y espero ya no dejar de
escribir más y poder seguir disfrutando de este bello hábito.

No hay comentarios:
Publicar un comentario