martes, 16 de junio de 2015

Daniela Mansilla

LICENCIATURA EN EDUCACIÓN INICIAL Y PRIMERAS INFANCIAS.
UNL

Profesoras: Angelina Baldengo y Viviana Edsberg.

Alumna: Daniela Leonor Mansilla
Fecha de presentación:
___ 13/6/2015 ___

Proceso de escritura del Taller de Narrativas y Cognición.

Mi proceso de escritura en el cursado del Taller de Narrativas y Cognición de la Licenciatura de Educación Inicial, tiene su inicio en octubre del año pasado, cuando las profesoras del taller nos dieron la consigna, que elijamos una palabra como, árbol, rayuela, carnaval, baldosa, chancleta, etc. y tratemos de recordar un momento de nuestra infancia en la cual aparecía algunas de estas palabras, tratando de evocar en nuestra mente un recuerdo fotográfico, y plasmarlo en una narración.

  La escritura del relato real de la infancia, lo teníamos que transformar en un relato ficcional, el cual en un comienzo, me costó mucho, por motivos de que me sentía un poco insegura con este tipo de relatos, ya que es verdad que, la lectura de literatura siempre, la he postergado por otras lecturas de formación docente.  Al principio, no sabía por dónde empezar, hasta que en un sábado a la mañana temprano, remoloneando en la cama comencé a imaginar cómo podría desarrollar la ficción, en este proceso aparecieron recuerdos de los juegos de mi infancia y también  recuerdos de mis experiencias trabajando con los niños/as en la sala,  justo en ese tiempo estábamos en el jardín desarrollando, la planificación ambiente,  en la cual, me había quedado maravillada, por el interés, la curiosidad y  el asombró que sentían  los niños/as, al observar a los insectos,  y más aún cuando lo observaban con las lupas, una actividad muy gratificante  que me llevó a imaginar la historia, y cuando iba escribiendo, al momento de continuar el relato también me venían imágenes de una película que había visto hace muchos años,  de niños/as, que  tenían un padre científico y cómo producto de sus inventos, había descubierto una fórmula para reducir el tamaño de las cosas.  El relato que me había costado arrancar, después se me hizo difícil de recortar, porque me venían muchas ideas a la cabeza, pero se estaba haciendo muy extenso y tuve que tomar la decisión de cortar lo que había imaginado, porque al plasmarlo en un escrito,  me iba a llevar mucho tiempo para la redacción, el cual no tenía…. En este momento me sentí desilusionada, porque no era lo que quería escribir, porque al recortar se perdía el sentido del relato imaginado…
Klimt
 Este fue mi primer acercamiento con la escritura en el taller de narrativas. A continuación, para la realización del trabajo, comencé con las lecturas del dossier del taller, y nuevamente recorrió en mi esa sensación de incertidumbre, por no saber por dónde comenzar a escribir, y buscando en los apuntes del cursado del taller tenía registro de que la consigna de clases, era  la realización de un proyecto de literatura por escrito y en la presentación oral, era fundamentar el proyecto en una  reunión de padres… pareciera que esa fue mi interpretación de la consiga y recordé  que las profesoras también habían dicho que el trabajo final,  iba a resultar, de la interpretación que cada una hiciera de la consigna…  es por eso que me sentí un poco más relajada al momento de iniciar el trabajo y entonces consideré que era importante hacer una introducción, que refiera a la literatura, además recordaba que en las clases las profesoras nos habían mostrado un power point con imágenes y obras de arte que representaban a los  niños/as  con los juegos y juguetes del siglos pasados de cuando comienza a  considerarse al niño como una edad diferenciada del adulto, y con intereses y necesidades particulares.  Al leer los apuntes de  Cecilia Bajour  y  Marcela Carranza, en el que las autoras desarrollan desde cuando comienza a hablarse sobre literatura infantil, consideré que está línea  podría ayudarme a comenzar a desarrollar mi trabajo  y en estas primeras líneas recordé, las lecturas de Sandra Carli, quien en su libro aborda a la infancia, y  cuando comienza a  visibilizarse a la niñez, como una edad diferenciada del adulto y con sus características particulares, en donde aparecen los juegos, juguetes, vestimenta, la literatura infantil, que marcan estas diferencias. Y es aquí en donde comienza mi escritura, atravesadas por otras lecturas, que me conducían a una red de relaciones con otros textos, pero que al momento de escribir era necesario encontrar una línea.

Mientras existía este proceso de lectura y escritura, también iban quedando pendientes otras  lecturas,  publicadas en el grupo creado en Facebook de la cohorte 2012 del taller de narrativas, y  al leer en una página web de la Biblioteca Nacional del Maestro, encontré un relato llamado Florencia del comienzos del siglo XIX , que se relacionaba con  las características particulares, de los orígenes de la literatura infantil, ya que en su trama se describe una fuerte impronta moralista y proteccionista de  la infancia,  propias de la época en la cual  se originó la literatura para niños…  continué reflexionando y comparando la literatura pasada con la  ofrecida actualmente para  los niños/as.

Esto fue el desarrollo de mi primer avance, el cual suponía, que podía estar incluido el canon, en líneas generales. Pero en la primer devolución de la profesora, consideró que está era una primera parte o introducción. Que en líneas generales estaba bien pero me faltaba el canon, y la actividad de la reunión de padres. En ese  momento comencé a desesperarme porque, pensaba que lo que le había entregado estaba ya bastante avanzado, pero todavía faltaba mucho…  y teniendo en cuenta que el desarrollo de la primera parte me había llevado mucho tiempo, y había sido construido en una época en la cual recién volvía de la vacaciones y estaba con todas las energías, y lo que devenía a continuación era escribir, en un contexto de periodo de inicio en el jardín, donde todas las docentes que trabajamos con niños/as, conocemos lo que significa este momento del año, Así que durante este tiempo, por agotamiento físico y mental, muchas veces la escritura quedaba postergada y se acercaba la fecha de entrega,  y tenía que entregar un segundo avance.
Cómo tenía en mi mente, que había que hacer un proyecto de literatura, intérprete que la actividad de la reunión de padres, sugerida por la profesora, se refería a contar en una reunión de padres la fundamentación del proyecto.  Entonces, en el segundo avance, entregue el proyecto de literatura, como había interpretado en una de las últimas clases, y el canon todavía lo continuaba realizando ya que, mientras escribía, también buscaba literatura por internet, además de la visita  a la biblioteca junto con mis compañeras, para enriquecer el canon.  

El proceso continuo y cuando volvía a leer el dossier, del taller, observaba todo lo que me faltaba desarrollar, me corrían el tiempo y la desesperación porque sabía lo que quería escribir, pero para plasmarlo en escritura requería de otro tiempo el cual, no tenía, y comencé a replantearme el tiempo que perdí en la introducción siendo que había, cuestiones más importantes para desarrollar y profundizar, pero ya era tarde y no había más tiempo. Entonces mi escritura continuó hasta las últimas horas de la fecha de entrega. Y quedando por un lado contenta, por el proceso logrado, pero insatisfecha porque con tiempo podría haber logrado una mejor la redacción de las ideas.


Este fue mi proceso, el cual estuvo atravesado por otros procesos que resultaría muy difícil desarrollar resumidamente, el cual implicó mucha dedicación, esfuerzo y crecimiento personal; de idas y vueltas;  lecturas, relecturas, relaciones, pensamiento y construcción, proceso que me llevó a que paulatinamente  logré soltarme de  los autores y animarme a producir  escrituras con mayor confianza y autonomía, pero a pesar  de este sentimiento de satisfacción por lo logrado quedan en mi la sensación de que por falta de tiempo, han quedado ideas que no han sido transformadas en escritura.

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