lunes, 22 de junio de 2015

Adalia Betina

Narrativa de mi experiencia en la elaboración de un canon literario infantil
Alumna: Adalia Betina
Cohorte: 2012
La elaboración de éste canon resultó para mí un gran desafío.
En principio, al plantearse la consigna, creí que resultaría tarea sencilla;vinieron a mi mente muchos recuerdos de mi infancia( situaciones, anécdotas, personas, lugares) , ideas de algunos textos que emplearía debido a que en algún momento de mi niñez me resultaron significativos y algunas preguntas en relación a su "formato" que supuse podría responderlas retomando lectura de apuntes de la cátedra e información en páginas de internet. Pero ello no fué así, en la medida que avanzaba en la lectura (generalmente por las noches y/o madrugadas cuando mi bebé se dormía y lo permitía, dado que se encontraba atravesando la angustia de los 8 meses -cólicos de por medio-y no aceptaba a nadie más que lo haga dormir, ni siquiera a su papá);ésto implicó que por momentos debiera abandonar y retomar luego. Como si ésto fuera poco, mientras leía en vez de esclarecerse mis dudas, se sumaban más y más preguntas, como por ejemplo cómo seleccionar textos que realmente sean significativos para los niños; cómo hacerlo si al fin y al cabo ello también depende de la "lectio" de cada persona y al escoger algunos textos  no estamos siendo egoístas ya que dejamos por fuera un montón de ellos?
Luego de seleccionar textos y citas que quedaron resonando luego de mis lecturas, decidí comenzar en la construcción del mismo, que contabilizando los borradores, llegó a ser el número 4 ( que aún no me deja muy conforme).
Mientras redactaba venían a mi mente conceptos, ideas, frases que no podía dejar de considerar y no me permitían avanzar; me parecía que lo formulado hasta el momento dejaba afuera muchas cuestiones.
Finalmente y viendo que los tiempos se acortaban, decidí continuar....
Luego vino el momento de selección de textos ¡qué tarea difícil! Para éste momento visité dos grandes librerías de nuestra ciudad, busqué en páginas de internet, consulté la biblioteca del jardín donde trabajo y volví sobre mi memoria para identificar aquellos que resultaron de mi interés cuando niña y aún perduran. No tenía muy claro el criterio de selección sobre el que me basaría y mucho menos, la cantidad de textos que resultaría la "adecuada" , sólo me dejé llevar y escogí aquellos por distintos motivos: recuerdos de mi niñez, por haberlos trabajado con mis alumnos y  otros simplemente, por que cuando comencé con la selección me atrajeron y me pareció "justo"compartirlos.
Creo que lo único que no me resultó difícil en éste proceso,fue la actividad con las familias; enseguida supe lo que realizaría.Escogí ésta forma, por el simple hecho de que la esencia de la literatura, se funda en el disfrute, no se impone y se comparte.

Más allá del desafío y "desacomodo" que resultó éste trabajo para mí, les estoy más que agradecida por "haberme habilitado para la experiencia", por "crear la ocasión".

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